Esta simple lección de Mahatma Gandhi puede enseñar a cualquier emprendedor cómo priorizar

Los creadores exitosos están de acuerdo: elegir un objetivo es tan importante como trabajar en él. Aquí el mejor consejo de Mahatma Gandhi para saber cómo priorizar tus metas.

Por
Este artículo fue traducido de nuestra edición en inglés. Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

En India, Mahatma Gandhi es conocido como el Padre de la Nación. Fue sin duda uno de los líderes más influyentes del siglo XX. Y era, como se esperaría, un hombre extremadamente ocupado. Pero todos los días caminaba casi 18 kilómetros, escribió innumerables cartas, reservaba tiempo para su familia y se apegó implacablemente a sus prioridades.

Depositphotos.com

En una historia de Harvard Business Review de 2012, el autor de 'Essentialism' Greg McKeown escribe sobre Arun, el nieto de Gandhi, que creció en Sudáfrica. Al ser golpeado por ser al mismo tiempo demasiado blanco y demasiado negro, Arun lo estaba pasando mal, por decir lo menos. Fue a quedarse con su abuelo y, como más tarde le contó Arun a McKeown, Gandhi pasaba una hora todos los días escuchando a su nieto. Resultó ser una experiencia que cambió la vida, todo porque a pesar de su trabajo histórico, Gandhi dio prioridad a su familia.

Como CEO de mi empresa, JotForm, este último año sin duda ha sido un desafío. Con más de 300 empleados y 9.1 millones de usuarios, he tenido que reevaluar la forma habitual de hacer las cosas y descubrir cómo priorizar las obligaciones empresariales y familiares. Pero, como descubrí, no sacrificar mi vida personal es la clave para hacer un gran trabajo en la oficina.

Para los emprendedores, establecer prioridades puede ser complicado, pero también es fundamental. Como ha dicho el autor de bestsellers James Clear, "Elegir la prioridad es tan importante como trabajar en ella". Ahora que los empleados de todo el mundo están reconsiderando la relación con sus puestos de trabajo, tal vez sea más crucial que nunca.

Mientras navegamos por estos tiempos de transición, aquí hay algunas estrategias respaldadas por expertos que han demostrado ser útiles para mí.

1. Empieza por lo obvio: haz una lista con fechas límite.

En los días ocupados en JotForm, mi lista de tareas puede parecer un enjambre de abejas. Sin un plan de ataque, fácilmente podría ponerme ansioso y comenzar a entrar en pánico. En estas situaciones, es tentador abordar los asuntos más urgentes y rápidos sin considerar cuáles son esenciales para el crecimiento empresarial.

Puede parecer contradictorio, pero cuanto más ocupado estés, más importante es dar un paso atrás y establecer prioridades, comenzando por hacer una lista de todas sus tareas. Así sabrás exactamente lo que hay en tu plato. Agrega una fecha límite para tener idea de qué elementos son urgentes. Luego, con una idea clara de lo que está en juego, puedes decidir qué tareas asumir, delegar o eliminar por completo.

2. Identifica lo esencial

¿Cuánto tiempo dedicas a actividades que no contribuyen a tu avance profesional? Quizá más de las que crees.

Los investigadores de Harvard Business Review encontraron que los trabajadores del conocimiento gastan en promedio un 41% de su tiempo en actividades opcionales que ofrecen poca satisfacción personal y podrían delegarse en otros. Imagínate cuánto más satisfactorio sería tu trabajo, sin mencionar cuánto mejor le iría a tu negocio, si pudieras recuperar parte de ese tiempo.

La buena noticia es: los mismos investigadores encontraron que al replantear y cambiar su trabajo, los empleados podrían recuperar un día completo por semana. Comienza identificando qué tareas son esenciales y cuáles son de bajo valor, lo que significa que "a) no es tan importante para usted ni para su empresa, y b) es relativamente fácil de eliminar, delegar o subcontratar".

Dedica más tiempo a lo esencial, a las cosas que realmente agregan valor, y tu trabajo será más gratificante y generará más resultados. Luego, delega o elimina el resto.

Cuando lancé JotForm, pasé la mayor parte de mi tiempo apagando incendios cuando inevitablemente surgían problemas con los usuarios. Estaba seguro de que tenía un gran producto, pero el crecimiento de la empresa se estancó. Sabía que algo tenía que cambiar. Con el tiempo, pude contratar buenas personas y delegar esos problemas diarios de los usuarios, lo que me permitió pensar en los problemas generales. Quince años después, la capacidad de reevaluar continuamente mis prioridades, así como nuestras prioridades como empresa, ha marcado la diferencia. Puede requerir una inversión de tiempo inicial, pero al final, valdrá la pena.

3. Modifica tu lenguaje

Los pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia en la forma en que evaluamos las cosas.

Es por eso que Greg McKeown recomienda cambiar tu lenguaje cuando se trata de tus prioridades. En lugar de decir que "tienes que" hacer algo, sustitúyelo por "Yo elijo". Es una forma sencilla pero eficaz de recordarte a ti mismo que la mayoría de las tareas no son innegociables: nosotros determinamos qué es esencial para nuestro día.

La alternativa, eliminar tareas indiscriminadamente y dejar que otros decidan cómo gastaa tu tiempo, te restará crecimiento, sin mencionar la satisfacción a largo plazo. No es ningún secreto que el burnout está aumentando más que nunca. Ser proactivo en cómo enfocas tu trabajo y establecer límites cuando sea necesario es clave para prevenirlo.

4. Elimina el 'factor relaciones'

En un mundo ideal, evaluamos cada petición con mirada objetiva y, en consecuencia, decidimos a qué dedicar nuestra energía. Pero en el mundo real, las relaciones afectan nuestras decisiones. Quién pregunta puede tener tanto peso como lo que pregunta. No queremos decepcionar a nuestro cliente, jefe o socio, por lo que decimos "sí", incluso si no es en pro de nuestros intereses.

Para superar esta tendencia, McKeown recomienda separar la relación de la decisión y luego elegir. Si tienes que decir que "no", no te preocupes, solo piensa en cómo responder con sensatez.

Eso no significa que las relaciones nunca influirán en la decisión; es más probable que diga "sí" a un partido de fútbol con mi hijo que a un juego con mis colegas. Pero para mí, el tiempo con mis hijos es muy gratificante. Al igual que los momentos de Gandhi con su nieto merecieron que se tomara un tiempo de su ajetreado día.

El truco es no dejar que tu tendencia a complacer a la gente te empuje a hacer algo que no se alinea con tu conjunto general de prioridades.

Ingresa Ahora